30 May

¿Cuál es el alcance de la Regulación y Cumplimiento Normativo?

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Los profesionales que se ocupan de la regulación financiera y del cumplimiento normativo en relación en la actividad de finanzas están distribuidos en muchas entidades e instituciones en una economía.

Así, trabajan en los organismos internacionales ocupados en coordinar la regulación a nivel global, en las comisiones de los parlamentos que deben transponer las normas internacionales en leyes nacionales, en las direcciones del tesoro público que proponen los cambios en la regulación financiera desde el poder ejecutivo, en los bancos centrales que se ocupan de la supervisión de los bancos, en las comisiones nacionales de los mercados de valores, que se ocupan de la supervisión de las entidades y agentes que participan en los mercados financieros, en las autoridades de supervisión del sector asegurador y en los diferentes divisiones de compliance de todas las entidades supervisadas, sean éstas entidades crediticias, sociedades y agencias de valores, instituciones de inversión colectiva, compañías de seguros, etc. También encontramos profesionales de cumplimiento normativo en las compañías de auditoría y en las consultoras.

Desde la última crisis financiera se ha producido un proceso sin precedentes de coordinación de las acciones de los reguladores de los mercados y entidades financieras. El foco fundamental de las mismas está recayendo hoy en asegurar que el sistema cuente con niveles de capitalización suficientes y que goce de colchones suficientes de liquidez, de forma que no se repitan los acontecimientos que dieron lugar a la crisis.

Pero las normas y los supervisores de que estas se cumplan también continúan poniendo énfasis en perseguir conductas en las que se ponga de manifiesto la existencia de conflictos de interés entre los agentes del mercado, que se eviten comportamientos de insider trading, que se apliquen los códigos de buenas prácticas bancarias y financieras, que se cumplan las normas de antiblanqueo de capitales, y que las conductas de comercialización de valores entre los diferentes tipos de inversores (contrapartidas profesionales, cualificados y no cualificados) sean correctas, etc.

Se plantean dos dilemas actualmente en relación con las enormes reformas emprendidas en la normativa financiera.

En primer término se discute si acometer todas las reformas al mismo tiempo puede generar un excesivo desapalancamiento que frene las economías, por falta de liquidez, en un período de transición en cuanto al ciclo económico; y que ello reduzca, además, la rentabilidad del sistema bancario en un periodo de necesidad de generación de capital vía resultados.

Y en segundo lugar se debate cual es el nivel óptimo de reducción de riesgo del sistema, toda vez que por un lado la industria financiera se ocupa de de aceptar y gestionar riesgos; y por otro que siendo realistas el riesgo no desaparecerá, simplemente migrará hacia otros ámbitos, ya que los inversores continuarán reclamando altas rentabilidades.

Pero por encima de los debates, hay consenso en que existen dos ámbitos en los que hace falta más implicación del gobierno en vez de menos, porque afectan al correcto funcionamiento del propio mercado:

Por un lado, la erradicación del fraude. La existencia de un fraude relativamente generalizado en un determinado sistema es un destructor del proceso de mercado. Los participantes necesitan confiar en la honradez del resto de los agentes. En caso contrario el sistema financiero, cuyas reglas de funcionamiento se basan fundamentalmente en la confianza de los participantes, se paraliza. Además la falta de confianza genera una externalidad negativa.

Por otro lado, el sector público debe comprometerse con la defensa de una competencia justa en el mercado. La existencia de zonas grises en las que no todos los agentes juegan con las mismas reglas de mercado resulta también devastadora para la correcta asignación de los recursos hacia los agentes más eficientes. Así, la realización de las mismas actividades con niveles diferentes de provisiones o consumos de capital discriminatorios genera ineficiencias en el mercado. Para lograr una situación equitativa es preciso, por una parte, una coordinación en la regulación financiera internacional y por otra parte una supervisión suficientemente estricta en cada mercado, así como suficiente cooperación en el control.

IEAF

El Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF) es la principal Asociación Profesional de representación de los analistas financieros en España. 

 

El IEAF se fundó en 1965 y cuenta con 1400 miembros. La proyección del Instituto es internacional y forma parte de EFFAS (European Federation of Financial Analysts) desde 1966.

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